La ley de tercios se utiliza para agrupar los elementos más resaltantes dentro de la composición de una fotografía, sin importar en cuál punto del encuadre se encuentren los elementos a los que se les quiere dar trascendencia.
Se busca un interés y una utilidad para darle sentido y lógica a la composición fotográfica y de esta manera conseguir un equilibrio armónico en ella.
Los vectores son indicativos que nos sirven como guia para ubicarnos dentro de un lugar, estableciendo un orden lógico de los elementos ubicados dentro de la fotografía.
Los símbolos son la manera más representativa para expresar éste reconocimiento en las imágenes.
EL complemento psicológico permite abrir la imaginación a las personas de cómo puede ser la continuidad de la fotografía, éstas casi siempre son reales y poseen un sistema de creatividad muy importante, que es en realidad lo que se quiere obtener como resultado y lo que verdaderamente se desea dar a entender al espectador.
Despierta en la persona la inteligencia de construir una imagen, siendo innovadores y creativos a la hora de complementar la fotografía.
Los bordes permiten una estabilidad entre los elementos mostrados en la fotografía, dejándonos ver cada detalle de ellos sin cortes, esto permite obtener una composición de acuerdo a la situación o al espacio en el que es mostrado.
Los bordes permiten apropiarnos más de la imagen, dándole una equidad de importancia a cada elemento que compone la imagen.
Por medio del triángulo fotográfico podemos jugar con las sombras, dar una sobreexposición de iluminación a las personas en escena, como también podemos dar una adecuada iluminación, de acuerdo a lo que deseemos obtener dentro de la fotografía.
Para los formatos televisivos se debe implementar el triángulo fotográfico, jugando con cada uno de estos elementos y teniendo en cuenta la manera en la que quiero iluminar mi imagen para expresar un sentimiento.
En las películas el triángulo fotográfico se utiliza para transmitir sombras inherentes y sombras proyectadas y de esta manera dar a entender lo que se quiere lograr mostrar.
La estética permite ver que la fotografía se muestre agradable, además despierta sentimientos y emociones que la logran captar la atención de quien aprecia la fotografía.
La estética es arte; al combinar, armonizar y equilibrar la fotografía mostrandola de una manera interesante, logrando ser única, para conseguir que quien la observe pueda darle una mayor significación e identificación.